peregrina

MARIVENT

Huimos…
condenados
nos perdimos
mas cien años
no han bastado
hoy nos une
el Destino
y no hay
Fruto Prohibido
ni pecado
mas divino
que el amar
y haber vivido
las pasiones
que sentimos.

Si no pesan
los latidos
ni el cansancio
del camino
como Amantes
Peregrinos
son las huellas
que encendimos
no se borran
con castigos
desterrados
o mendigos
del amor
que hemos robado.

Recuperamos
el pasado
el Paraíso perdido
y aunque
no sea el Edén
y se llame Marivent
nuestro cielo sea raso
he de morir
en tus brazos
he de vivir
en tus besos
Volveré
Volveré
en Mayo
con las Rosas
con los Versos
para hacer
Eterno
el encuentro.


Johana Alvez

10/08/2007

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