amantedefuego

Cuando me entrego a ti
lo hago
intentando que emane
de mi
toda mi fuerza,
procurando
que toda la humedad
que se desliza entre mis muslos
la percibas
como el fruto del éxtasis
que me provoca
simplemente el pensarte.


Si me alimento en tus labios
es porque
justo
eso es lo que más deseo en el mundo,
si reposo en tu pecho
es que no encontré
otro lugar más dulce en el que reposar.


Cada contracción
es la grandeza
del deseo
que inspiras en mi,
cada espasmo involuntario
es una hermosa manera
de sentir
como mujer
el placer devastador que se impone
cuando tu sexo y el mío se unen.


Puedo ser gata si quieres
y deslizarme sibilina entre tus sabanas,
ser ramera y enloquecerte
cuando la concupiscencia de mis caderas te asaltan,
gitana que se bate por quien la goza,
hembra libidinosa que cede su piel
a todos según tu voluntad
y la suya propia.


No obstante
cuando nuestra intransigencia
topa de frente
puedo odiarte
con la misma intensidad
con que te amo.



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