yerbabuena

"DE ARMAS TOMAR, ES LA VIDA"

"DE ARMAS TOMAR, ES LA VIDA"
"De armas tomar" es la vida.
Nos hace luchar y llorar,
en la carrera por ganar.
Se hace "trampa" en la partida,
"nos pisamos" en la estampida
con tal de primeros llegar.
"Macheteamos" para lograr
a quien " pegar los sablazos",
siempre "dando de codazos"
no importando quien va a quedar.

Sabemos, cual más, cual menos,
que lo que hacemos es malo:
a quien le "pegamos el palo",
a quien le "tiramos veneno",
con quien nos hacemos buenos,
modelo para el entorno,
somos la brasa del horno,
quemante bajo "el pulchén"
ahí, sí sabemos quien es quien...
Un Satanás, sin retorno.

"Hacemos a ellas, los puntos"
en cualquier oportunidad
y no siempre con la verdad,
en tan importante asunto.
Todo lo hacemos porque juntos,
andemos parte del camino.
Decimos: Tú eres mi destino
con tal de lograr su gracia.
"Un gran tiro" de eficacia,
pa` tanto amor repentino.

Andamos "tirando el corte",
a cualquier cosa en la vida,
aunque por contrapartida,
alguien, ya no nos soporte.
Aún siendo chico de porte
y por demás "polvorita"
haciendo luego "chispita"
o con "la bala pasada",
que no nos importa nada,
siempre " jodiendo la pita".

Si no es "de chincol a jote"
"Disparamos a la bandada"
y nos creemos "de llamada"
para meter "el cogote"
llevando al hombro "el garrote
creyendo que es necesario.
Por nuestros males, sicario,
olvidamos los abrazos,
"sacándonos los balazos"
muy pío, en el confesionario.

Cuando; "Nos sale el tiro
malo y por la culata"
andamos "jurando'e guata"
que fue por darnos respiro.
Nervioso, fumando "un huiro",
mientras craneamos jugada.
Hacerla, que peor es nada,
si está "a tiro de cañón"
no será malo, un empujón,
para "tirar la carnada"

Y sin embargo la queja;
"nos fue como la carabina..."
En la vida, con "la mina"
"enredamos la madeja",
que cuando "pasó la vieja"
pasó sin darnos cuenta.
Por nuestra marcha tan lenta
y por ser "pilla la bala",
lo bueno se nos resbala
y el tiempo nos pasa la cuenta.

Cuando como "tiro al aire"
"nos inflamos" pretencioso,
tan "versero" y empalagoso,
no admitiedo ni un desaire.
(Vividor "el puta' maire"
y sin ponerse ni rojo).
Vocea, "donde pongo el ojo,
pongo la bala" nos dice,
sólo que las cicatrices,
denuncian al caballo cojo.

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