terr

Alma de niño*

A ti hombre de bien, que inocencia respaldó ante crueles palabras…
A tu espíritu aventurero olvidado...

Tu propio juguete. Abandonado con el peso encima de la edad.
Te juzga; grabó memorias jamás acostumbradas.

Hasta esa ropa carece de dignidad frente a la que llevas.

Tu madre dejó de ser la cueva de la cual te refugiabas…
Te observa, ahora es ella quien desea refugio y lo ignoras.

Un ser autosuficiente. Plantó sus sueños en esa vieja casa…
Sueños no cosechados. Relegados en ese feo patio.

Ese balón detrás del viejo roble. Sin aire. Sin dueño.
Como lo es tu corazón sin esperanzas… Sin nada…

Tu ausencia de fe ríe, se burla de las creencias de otros.
Carcajadas son disparadas hacia la habitación de la señora,
maldiciendo al santo en cuestión por tu supuesta soledad.

Perdiste al mundo de vista, asentaste el propio…

Desde que ese niño lloró por su fracaso, le has dado la espalda.
Avergonzaste al honor de tu individualismo, enterrándolo…
enterrándolo cada vez mas a fondo, para no escuchar sus lamentos.

Esto abruma, te estremece. Fluyes en contra, ¡es más fuerte!

Los pósters alucen el inventario de tu infancia. Héroes, Villanos.
El cálido roce regala retentivas para adentrarse en ellos.

¿Has sido héroe en algún momento? Algo sin significado.
¿Has sido el villano en algún momento? Tu madre te extrañaba.

A ti hombre de bien, ¿Qué te ha ocurrido? ¿Dónde quedó?...
¿Dónde quedó esa alma de niño? ¿Ese andar? ¿Esas excusas?

Dime qué te hace tan diferente. Tan superior… tan exhausto de la vida.
Tan sedentario… tan destructivo. Y entre vino y vino….

Le gustó esta obra ?