lutria

Elegía del Águila

mi mamá siempre se burló de mí.
de mi cuello largo y de mis pies pequeños.
mi papá siempre se burló de mí,
de mi ropa sucia y raída
y porque siempre estaba sudando,
y créanme que cuando digo “sudar”
es un fenómeno extraño que pocas veces he visto.
si no me equivoco sólo lo he visto una vez
–me disculparán
pero no recuerdo cuando fue que lo vi,
es uno de esos recuerdos que sabes que tuviste pero que no recuerdas cuando lo tuviste-
sudor frío o caliente
pero sudo frío,
de seguro es una extraña enfermedad producto de la evaporación o del añejo.
añejo como el del olvido o el de la costumbre.
las costumbres añejadas tienen mejor sabor;
un ejemplo de esto es semana santa,
la navidad, el día de amor y amistad, carnavales.

las costumbres son felices
y quienes las disfrutan son felices.
el añejo hace feliz al hombre,
pero a mí… a mí me hace miserable.
vivo con miedo, me siento perseguido.
y lo peor de todo
es que siempre miro como dobles en las calles,
en cada esquina veo alguien igual a mí
y he visto por los periódicos
que a veces me usan como armas,
y eso me da miedo.
y me da miedo también porque también soy un asesino,
un despiadado ser que mata sobre ruedas y sobre volante.

mi papá se suicidó
porque por su culpa murieron treinta y dos en un accidente,
mi mamá se suicidó porque por su culpa mi papá se mató
y yo estoy en terapia
desde que descubrí que cuando sudo la gente se transforma, es otra
pero yo sigo siendo el mismo
y odio sudar.
y odio más que no pueda emborracharme
para olvidar mis penas,
odio cuando las bocas apestosas se posan sobre mis labios y abusan de mí.
me cogen de trofeo, de torito, de cacho,
de diversión
y en mi nombre hacen festivales
y en mi nombre hacen humanidad.
pero de mi nadie se acuerda,
a mí nadie me invita a una copa.

yo… soy un ser solitario y triste
y creo que me suicidaré en dos días,
o en dos horas
o en dos minutos.
o mejor aún,
cuando le dé el punto final a esta carta.

sólo pido
que en mi lecho de muerte
viertan cuanto licor exista en mis vidrios, llénenme de cebada,
de cerveza.
háganme sentir el águila que dicen soy.

que valga la pena la terapia,
corrijo,
no me suicidaré,
pero me volveré light.
me volveré un añejo olvidado

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