lutria

Jesús y yo hace tiempo nos distanciamos

Bautizado a los seis años
Con botas de vaquero
Recuerdo como corría el agua bendita
Por mi cabellera recién aceitada

El sacerdote sonreía
Al ver aquel muchacho gigante
Llorar de alegría
Al tener un nuevo amigo.

Mis padrinos rehusaron de cargarme
A esa edad, era más alto que ellos
E incluso pesaba más que el sacerdote.

Solo me abrazó un carpintero
Que olía a pescados y redes de caña
Me estampó un beso en la frente
Y me dijo muy despacio
Casi que sordo:
“Nos vemos al término de la brevedad
Cuando se junten, tú y ella,
Y lleguen hasta acá
Para volver a untarlos en mis brazos,
Y regalarte una última sonrisa”

Desde entonces
Vivo alejado del pescador,
No hay una cosa que odie más
Que no cumplan lo que prometen.

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